El sábado 23 de junio se juntó el hambre con las ganas de comer… y es que ese día se jugó el partido entre México y Corea del Sur, ganando la selección de Osorio, y también se llevó a cabo la edición 40 de la Marcha del Orgullo LGBTTTIAQ…XYZ de la Ciudad de México.
José Ramón Amieva, flamante jefe de gobierno interino, mandó a los LGBT a reacomodar su mitin inicial, que tradicionalmente se lleva a cabo en el Ángel de la Independencia, previo al inicio de la marcha.
Pero como a esa hora se tenía previsto que iban a llegar los pamboleros, Amieva mandó al Comité IncluyeT a la Glorieta de la Palma ¡CONAPREEEEEEED!
Y aunque en general todo transcurrió con cierta armonía y ambos grupos, tanto los LGBT como los aficionados al fútbol, celebraron juntos, incluso portando banderas de México y del arcoíris, o con camisetas de la selección y sin ellas…
Sí hubo un pequeño grupo de personas que gritaron “PUTO” mientras pasaban delante de los homosexuales que desfilaban con sus mejores atuendos por Paseo de la Reforma… la piedrita en el arroz, como dirían las abuelas.
Aunque la FIFA amenazó a la Femexfut sobre este grito, fueron muy puntuales al acordar las condiciones. La selección sería castigada si los aficionados emitían el grito en el estadio, y como esto pasó en la calle ¿Quién sancionará a estas personas? El Copred, el Conapred… Thanos… ¿quién?




