Con Shadow of The Tomb Raider la nueva trilogía del origen de Lara Croft llega a su fin. En esta nueva aventura Lara recorrerá México y Perú para detener a la Trinidad, pero también para resolver los problemas que ella misma causó.
Tal y como las dos anteriores entregas, nuestra heroína se enfrenta un ambiente hostil, acertijos, enemigos y las inclemencias de la naturaleza que le dificultan el objetivo de volverse en la gran leyenda que será.
Uno de los puntos más fuertes de este juego es el ambiente de la selva, en donde bestias enormes y paisajes majestuosos se combinan para crear un ecosistema lleno de vida. En este ambiente lleno de peligros Lara aprende nuevas habilidades que refrescan la franquicia, por ejemplo, el camuflaje entre los árboles y el rappel (una característica que los fans pedíamos desde versiones anteriores).
Definitivamente Eidos Montreal ha creado un juego hermoso y realista, que conserva las armas distintivas de la franquicia pero que tiene una evolución en el modo de juego y permite más libertad de movimiento. Ahora nos enfrentamos a tumbas más grandes y acertijos más complejos que nos llevan de la mano en la evolución de Lara Croft para convertirse en la Tomb Raider de la que todos hablan.
El diseño de los escenarios es simplemente espectacular. Desde los espacios abiertos llenos de agua y selva, hasta la ciudades y ruinas Mayas e Incas, en donde la mitología de los simbolismos son increíblemente fieles al historia. De la misma forma el diseño de sonido es completamente envolvente lo que le añade un toque distintivo que subraya el realismo visual.
Shadow of the Tomb Raider está disponible para Xbox One y PlayStation 4 desde el 14 de septiembre.




