Más allá de pasar un mal rato y el impacto que puede tener una discusión con tu pareja, amigo, familia puede ser muy grave para tu salud.

Un reciente estudio señala que el enojo es también causante de otros efectos negativos en tu organismo por ejemplo, quemar mucho menos calorías de las que quemas normalmente, así como un aumento en los triglicéridos y niveles de insulina.
Investigadores del Instituto de Medicina del Comportamiento de la Universidad de Ohio y la Universidad de Delaware, señalaron que cuando peleamos, nuestro organismo produce cantidades exageradas de ghrelina, una hormona que aumenta el apetito y por ende la grasa abdominal.

Así que ya sabes, si quieres lucir cuerpatzo en las próximas vacaciones decembrinas, no basta con darle duro al gym, tienes que también aprender a controlar tu emociones, discutir menos y disfrutar más.




