Seguramente conoces o tienes una amigo/amiga que come como cabrón pero nunca engorda, y aunque tal vez nos cueste trabajo reconocerlo, en el fondo los envidiamos, aunque sea poquito.
Y es que no logramos comprender por qué la vida, el destino, o Dios, les dio ese preciado don con el que todos hemos soñado.
Sin embargo, científicos de la Universidad de Cambridge se dieron a la tarea de resolver el misterio. Estudiaron a un grupo de estos afortunados, y confirmaron que en efecto, pueden comer lo que quieran y seguirán siendo delgados, gracias a su ADN.

El estudio publicado en la revista PLOS Genetics, detalla que los investigadores encontraron una serie de genes que pueden acelerar el metabolismo de la persona o ayudarlo a quemar grasa más rápidamente.
Además, se encontraron también con dos tipos de comportamiento: quienes debido a sus genes no tienen deseos mayores de consumir alimentos que podrían contribuir a un aumento de peso, y quienes señalaron que comían todo lo que querían y a cualquier hora, sin que esto perjudique su peso.
Así que si eres de los afortunados que comen sin engordar, dale las gracias a tu ADN; pero si te encuentras en el caso opuesto, como la mayoría, bueno, ya tienes a quién culpar.




