Tras la muerte del actor de Friends, Matthew Perry, comenzó una investigación en la que los sospechosos resultaron ser algunos de sus médicos. Recientemente, Salvador Plasencia, el principal de los médicos procesados, dio a conocer a través de un comunicado que planea declararse culpable ante la Fiscalía en las próximas semanas.
Se lo acusa de proveer ketamina al actor, a pesar de ser consciente de que sufría adicción a la sustancia. Por el delito de distribución podría enfrentar hasta 40 años en una prisión federal.
Aunque Plasencia no es el único médico procesado por el caso, se lo acusa de desempeñar un papel central. La Fiscalía lo señala por aprovecharse del actor cuando ya sabía que estaba enfermo.
Perry habría consumido ketamina bajo órdenes médicas con el fin de tratar su depresión. Sin embargo, en 2023 tuvo una recaída y la droga se la proporcionaban médicos que la fiscalía calificó como “sin escrúpulos”.
Un segundo médico, llamado Mark Chavez, ha admitido que era quien proporcionaba la ketamina a Plasencia.
Según las investigaciones, Chavez conseguía la droga y posteriormente Plasencia acudía al domicilio del actor a administrársela.
Derivado de las investigaciones también se descubrió que Matthew Perry pagaba por la ketamina 2 mil dólares por frasco, cuando normalmente cuesta 12 dólares.
Además de los 2 médicos hay otras 5 personas sospechosas. Entre las que se encuentra Jasveen Sangha, una traficante que en Hollywood es conocida como “La reina de la ketamina”.
Matthew Perry llevaba años lidiando con la depresión
Detrás del personaje que lo hizo famoso, el actor sufría adicción a los medicamentos y al alcohol.
Él mismo confesó haber participado en más de 60 sesiones de rehabilitación. Además tuvo intervenciones quirúrgicas relacionadas a sus adicciones.
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