En un logro histórico para la cinematografía nacional, Frankelda se consolidó como la primera película de animación mexicana completamente realizada en stop motion. Este dato duro subraya el esfuerzo y la visión del estudio Cinema Fantasma. La obra representa un punto de inflexión, posicionando a México en una técnica de animación que requiere una dedicación y un proceso meticuloso sin precedentes.
El Origen y la Audacia Detrás de Frankelda
La película Frankelda es el sueño materializado de los hermanos Arturo y Roy Ambriz, fundadores del estudio Cinema Fantasma en la colonia Olivar de los Padres. De hecho, la magnitud del proyecto demandó un compromiso financiero considerable. Los Ambriz hipotecaron dos casas para asegurar la financiación de la película. Ciertamente, Roy Ambriz describe este camino como un acto de “estúpidos con un ideal muy sólido”, reflejando la pasión y la terquedad necesarias para llevar a cabo una obra de esta envergadura.
La cinta es una expansión de su trabajo previo, la serie de cinco capítulos Los sustos ocultos de Frankelda, disponible en HBO Max. Esta serie sirvió como la base conceptual para el universo épico que buscaban construir.
El Apoyo de un Visionario y la Creación de Nuevos Mundos
El proyecto captó la atención y el apoyo de figuras clave de la industria. Por ejemplo, la película contó con el respaldo de Cinépolis Distribución para su llegada a salas. Además, el reconocido director Guillermo del Toro ofreció guía emocional y artística a los hermanos. Del Toro, habiendo enfrentado retos similares en sus inicios, les aconsejó: “más vale seguir nadando para llegar a la otra orilla que tratar de regresar, así que más vale seguir mejorando la película”. En consecuencia, este mentorazgo resultó crucial para mantener el ánimo y la calidad.
Los creadores aspiraban a ir más allá de las leyendas mexicanas existentes. En lugar de ello, se preguntaron: “¿Por qué no podemos hacer algo nuevo?”. Con este objetivo, buscaron crear un mundo de fantasía original con un sello mexicano. Querían fundar una saga épica, su propia versión de un Harry Potter o un Señor de los Anillos nacido en México, por lo tanto, construyeron sets gigantescos para materializar esta visión.
La Trama Central y la Maestría de la Animación
La narrativa de Frankelda sigue a Francisca Imelda, una niña del Siglo XIX que aspira a ser escritora en un ambiente que discrimina su talento por ser mujer. El enojo y la frustración la transforman en Frankelda. Ella emprende un viaje al inframundo, un reino lleno de seres mágicos, príncipes alados, monstruos y clanes. En el mundo de los sustos, Francisca se convierte en la última esperanza para salvar a sus habitantes mediante sus historias, con un hilo de romance a lo largo de la trama.
La técnica de stop motion exhibe una sobresaliente calidad, donde cada cuadro demuestra la paciencia y maestría de los animadores. Por lo tanto, el trabajo de animación es impecable. La película ofrece un espectáculo visual, un excelente doblaje, canciones rítmicas y una narrativa que evoca la nostalgia de clásicos animados de principios de los 2000. Los personajes tienen motivaciones claras, y el antagonista, Procustes, se destaca como un villano memorable. Aunque la trama puede tener momentos de digresión, la brillantez de la película prevalece. La cinta se estrenó el 23 de octubre, consolidando la apuesta por la animación de calidad en el cine mexicano.




