Cuando Melania Trump anunció la publicación de sus memorias, muchos esperaban una reveladora mirada a su vida como primera dama. Sin embargo, el libro titulado simplemente “Melania” resultó ser una decepción. A pesar de su popularidad inicial en ventas, las críticas no tardaron en señalar su falta de profundidad y contenido revelador.
Como si el libro no hubiera sido suficiente, la adaptación cinematográfica titulada “Melania” ha llevado la decepción a un nuevo nivel. Dirigida por Brett Ratner y con un presupuesto de 75 millones de dólares, la película ha sido calificada por críticos como una pieza de propaganda vacía y sin sustancia.
La recepción crítica ha sido abrumadoramente negativa. Owen Gleiberman de Variety describió la película como un “infomercial descarado” y la comparó con la propaganda de la China de los años 60. Nick Hilton de The Independent la comparó con “El nacimiento de una nación” y “El triunfo de la voluntad”, criticando su falta de información y profundidad.
Rechazo del público y fracaso en taquillas
El público tampoco ha sido amable. En México, las salas de cine han estado prácticamente vacías, y las pancartas promocionales han sido vandalizadas con mensajes como “Trump Asesino” En Sudáfrica, la distribuidora local decidió no proyectar el documental en cines debido a las tensiones recientes con el gobierno de Trump.
A pesar de una intensa campaña publicitaria y un estreno en 1,778 pantallas en Estados Unidos, la película ha recaudado mucho menos de lo esperado. Las predicciones iniciales de Variety estimaban ingresos entre tres y cinco millones de dólares, una cifra muy por debajo de la inversión total.
Tanto las memorias de Melania Trump como su adaptación cinematográfica han sido fracasos rotundos. Lo que podría haber sido una oportunidad para ofrecer una visión auténtica y profunda de su vida y experiencias ha resultado en productos superficiales y ampliamente criticados. Parece que, en este caso, menos habría sido más.




