La cantante colombiana Shakira protagonizó uno de los conciertos más multitudinarios de su carrera al reunir a cerca de 2 millones de personas en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, como parte de su gira mundial Las Mujeres Ya No Lloran.
El espectáculo gratuito convirtió la icónica playa brasileña en una marea humana que se extendió a lo largo de la costa, con apoyo de pantallas gigantes que permitieron a los asistentes seguir cada momento del show. La presentación, que incluyó un escenario de más de mil metros cuadrados, fue calificada como un fenómeno sin precedentes en el pop latino.
Durante la noche, Shakira interpretó algunos de sus mayores éxitos como “Inevitable”, “Estoy aquí”, “Hips Don’t Lie” y “La Tortura”, además de interactuar con el público en español, portugués e inglés. “¡Brasil, te amo! Es mágico pensar que estamos aquí, millones de almas juntas”, expresó la artista ante la multitud.
El concierto también contó con la participación de figuras clave de la música brasileña como Caetano Veloso y Maria Bethânia, así como de la estrella pop Anitta, con quien interpretó temas y ritmos locales como el funk brasileño.
Más allá del espectáculo musical
El evento tuvo un impacto económico significativo para la ciudad. Autoridades locales estimaron que generó alrededor de 155 millones de dólares en ingresos derivados del turismo y el consumo, consolidando a Río de Janeiro como un destino clave para eventos masivos.
Este concierto se suma a otros megashows recientes en la ciudad, como los de Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2025, reforzando una estrategia que busca detonar la economía local mediante espectáculos internacionales.
Con más de tres décadas de trayectoria, Shakira reafirmó su capacidad de convocatoria global y su vigencia en la industria musical, consolidándose como una de las artistas más influyentes del pop latino a nivel mundial.




