El régimen de Irán ratificó la condena de 74 latigazos y dos años de prohibición para cantar o salir del país contra la artista Parastoo Ahmadi, tras difundir un concierto sin velo en la provincia de Qom a finales de 2024. La decisión fue confirmada por la Sala 16 del Tribunal de Apelación de Qom, que rechazó los recursos de la defensa y mantuvo las sanciones impuestas por el Tribunal Penal local.
Fallo judicial y contexto del caso
El expediente se originó cuando Ahmadi publicó en YouTube un video de 27 minutos grabado en el histórico caravasar de Deir Gachin. En la presentación, la cantante interpretó varias piezas acompañada por cuatro músicos hombres, sin portar el hiyab obligatorio. Las autoridades consideraron que el acto violó las normas morales y religiosas del país, al mostrar una actuación mixta y sin autorización oficial.
El tribunal también sancionó a los músicos y miembros del equipo de producción involucrados. Según documentos revisados por grupos de derechos humanos, la acusación incluyó la difusión de contenido “vulgar e inmoral” y la ofensa a la decencia pública. Los abogados de Ahmadi argumentaron que el concierto tenía fines artísticos, pero sus apelaciones fueron desestimadas.
Irán y las restricciones a las mujeres artistas
La legislación de Irán prohíbe que las mujeres ofrezcan conciertos ante públicos mixtos o graben discos. Las actuaciones femeninas solo están permitidas frente a audiencias integradas por mujeres y sin cámaras. El uso del velo islámico es obligatorio en espacios públicos desde la instauración de la República Islámica.
La confirmación de la pena ocurre en un contexto de tensión por la obligatoriedad del hiyab, especialmente tras las protestas de 2022 por la muerte de Mahsa Amini. Organizaciones internacionales, como el Centro de Derechos Humanos en Irán, calificaron el fallo como un recordatorio de las limitaciones persistentes en materia de libertades individuales.




