La disputa legal entre Blake Lively y la productora asociada a Justin Baldoni ha concluido. Esto, luego de que ambas partes anunciaran un acuerdo a solo dos semanas del inicio previsto del proceso judicial en Estados Unidos.
El caso se originó tras una demanda presentada por Lively, quien acusó a Baldoni de presunto acoso sexual durante el rodaje de la película It Ends With Us. En la que ambos participaron como protagonistas y que fue dirigida por el propio actor.
La actriz también señaló que, tras denunciar los hechos, habría enfrentado una campaña de desprestigio en su contra. Baldoni negó las acusaciones desde un inicio.
Previo al acuerdo, un juez federal desestimó diez de las trece reclamaciones presentadas por Lively, incluidas las relacionadas con acoso sexual y difamación. Algunas de estas fueron descartadas por cuestiones técnicas, como la clasificación de la actriz como contratista independiente y no como empleada formal durante la producción.
Las reclamaciones que permanecían activas, relacionadas con represalias e incumplimiento de contrato, estaban dirigidas contra la productora Wayfarer Studios y una firma de relaciones públicas vinculada al proyecto, no contra Baldoni de manera personal.
El arreglo se dio en víaperas del inicio del juicio
El juicio estaba programado para iniciar el 18 de mayo con la selección del jurado, pero el acuerdo alcanzado pone fin a un conflicto legal que se extendió durante aproximadamente un año. Hasta el momento, no se han dado a conocer los detalles del arreglo.
En un comunicado conjunto, los abogados de ambas partes reconocieron que el proceso de filmación presentó desafíos y señalaron la importancia de atender las preocupaciones planteadas. Asimismo, reiteraron su compromiso con mantener entornos laborales libres de conductas inapropiadas y fomentar espacios de trabajo respetuosos.




