
Música
El sonido espacial llega a la industria musical
Está claro que la industria musical ha evolucionado a pasos agigantados, pues las nuevas tecnologías se han convertido en grandes herramientas para los artistas; este es el caso del sonido espacial.
Está claro que la industria musical ha evolucionado a pasos agigantados, pues las nuevas tecnologías se han convertido en grandes herramientas para los artistas; este es el caso del sonido espacial.
OMNI Soundlab es un estudio certificado por Dolby Atmos, dedicado a la producción de sonido espacial expandiendo el campo estéreo a tres dimensiones, música, el mundo audiovisual y artístico.
El estudio fue fundado por el chileno Christopher Manhey, artista y productor musical dedicado a la producción de sonido espacial.
¿Qué es el sonido espacial?
“Es el término que engloba el binaural, el audio 8D, el audio 3D y el Dolby Atmos, y el sonido espacial”.
En pocas palabras, la producción del sonido envolvente se desarrolló con las herramientas Dolby Atmos y Spacemap Go de Meyer Sound, implementando un formato híbrido.
Se trata de una experiencia de sonidos en 360 grados.
OMNI cuenta con más de 100 canciones masterizadas en formato Dolby Atmos de artistas destacados como Gepe, Esteman, Violeta Parra y más.
El proceso creativo es muy curioso, pues entre más separados, mejor será la experiencia para la audiencia.
“Nosotros agarramos música de catálogo, donde a veces ni siquiera están los multipistas, porque mientras más separadas tenemos las pistas musicales, más objetos tenemos para posicionar el espacio y se enriquece la mezcla espacial”.
Truly appreciate Kunstkraftwerk Leipzig and the entire team at Bright Festival for having us!
— Rish (@rishistyping) October 27, 2023
The amazing collaborators at LedPulse, Omni SoundLab and Symbiotism for making it a success— Christopher Manhey, Tomas Novoa and Xatarra for the immersive music production!
Ad Astra! pic.twitter.com/yEBeETT9UM
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Música
“Swiftie” se integra oficialmente al diccionario de la lengua inglesa

Taylor Swift ha generado un impacto económico superior a los 5 mil millones de dólares solo con su gira “The Eras Tour”. Este fenómeno trasciende la música y ahora alcanza el ámbito lingüístico formal. Recientemente, el término Swiftie entró de manera oficial a los diccionarios más prestigiosos del idioma inglés. Esta incorporación reconoce la identidad cultural de millones de seguidores que han transformado la industria del entretenimiento. De esta manera, las instituciones académicas validan un vocablo que nació en las redes sociales y que hoy define a una de las comunidades más activas del mundo.
El origen de una identidad cultural
La palabra Swiftie describe a los entusiastas seguidores de la cantautora estadounidense Taylor Swift. Ciertamente, el uso constante de este sustantivo en medios de comunicación y conversaciones cotidianas impulsó su análisis por parte de lexicógrafos expertos. Los diccionarios suelen esperar a que un término demuestre longevidad y uso extendido antes de incluirlo en sus páginas. No obstante, la omnipresencia de esta comunidad y su capacidad de organización social aceleraron el proceso de aceptación oficial. Por consiguiente, el término ya no se considera un simple tecnicismo de internet, sino una palabra legítima del léxico moderno.

Asimismo, la inclusión de este vocablo refleja cómo las figuras públicas pueden moldear el lenguaje contemporáneo. Puesto que la artista mantiene una conexión profunda con sus fans, el concepto de ser un Swiftie implica valores compartidos y una narrativa colectiva específica. Esta comunidad destaca por su habilidad para analizar letras complejas, intercambiar brazaletes de la amistad y movilizarse políticamente. Por esta razón, el diccionario ahora define la palabra no solo como un seguidor, sino como un participante de un movimiento cultural global sin precedentes.
Impacto en la sociedad y la industria
La validación lingüística de la comunidad Swiftie también tiene repercusiones en el análisis sociológico de la década. Los expertos consideran que este reconocimiento oficial facilita el estudio de fenómenos de consumo y pertenencia en la era digital. Debido a que el término aparece ahora en fuentes de consulta estándar, su uso en entornos académicos y periodísticos será mucho más frecuente y formal. De igual forma, este hito subraya el poder de las audiencias para definir su propia identidad frente a las instituciones tradicionales.
En conclusión, la llegada de esta palabra al diccionario es un testimonio del legado duradero de Taylor Swift. Finalmente, el mundo del espectáculo celebra este paso, pues demuestra que la música puede romper barreras incluso en la gramática. De esta forma, los seguidores ahora cuentan con un respaldo oficial para el nombre que los une. Solo a través de este tipo de fenómenos se puede observar la evolución constante de una lengua que respira y se adapta a su tiempo.
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