

Series
La Granja de Clarkson, un masterclass de cómo hacer televisión
La Granja de Clarkson, un masterclass de televisión, no hacen falta efectos especiales o peleas de superhéroes, hacen falta buenas historias.
Anoche terminé de ver los ocho capítulos de la Granja de Clarkson, la serie transmitida por Amazon Prime, conducida por Jeremy Clarkson; un masterclass de cómo hacer televisión en el siglo XXI.
La serie funciona en muchos niveles, como diría Shrek “los ogros tienen capas” y el ogro de Clarkson también las tiene.
Empecemos por el mismo Jeremy Clarkson, quien saltara a la fama hace casi dos décadas por su show de automóviles Top Gear (otro masterclass).
Acompañado por James May y Richard Hamond, Jeremy Clarkson fue mundialmente conocido por su amor por los motores de combustión interna.
Además de su negativa a creer en el calentamiento global y su incapacidad para realizar cualquier trabajo manual.
Y claro, por sus bromas subidas de tono, que en el contexto actual serían consideradas xenófobas y racistas.
Pero en este nuevo show podemos ver que efectivamente, corre sangre por las venas del ogro critica autos y no aceite.
Vemos a un hombre de casi 60 años alegrarse por el nacimiento de corderos, o deprimirse por la muerte de los animales que cría.
Vemos a un hombre que a pesar de no creer en el calentamiento global, lucha contra la misma naturaleza, el gobierno, la burocracia y su ignorancia para repoblar de insectos, mamíferos y aves su granja.
Otra de las capas en las que funciona el show, tal vez la más superficial, es en la que muestra las vicisitudes de los agricultores.

Sí, es cierto, Clarkson compra un tractor Lamborghini en el primer capítulo.
Y seguramente el presupuesto que Amazon puso a su disposición le permite cubrir los gastos de sus locuras en la granja.
Pero más allá de eso, la serie permite sentir los aprietos de los granjeros, cada día se jugaran un volado con el destino.
El día que llueve necesitan que salga el sol, el día soleado necesitan que llueva, y cuando todo parece encajar hay una plaga, o el covid, o el gobierno inglés ya levantó una restricción.
No quiero ni imaginar lo difícil que debe ser para un granjero o campesino de nuestro país.
La genialidad de la Granja de Clarkson en dos capítulos
Especialmente hay dos capítulos, que en mi opinión son de una gran complejidad en el contenido que ofrecen.
El cuarto capítulo, “Wilding”, en el que Clarkson decide hacer un santuario dentro de su granja para repoblar de insectos, aves, peces y otras especies.
Igual que el protagonista, cualquiera pensaría que es un acto noble por el bien del ecosistema, pero la burocracia, la naturaleza y el bolsillo tiene otra opinión.
Clarkson encuentra impedimentos hasta para cavar dentro de su propiedad un estanque, porque las leyes británicas tienen contemplado el momento indicado para usar maquinaria pesada.

En este capítulo podemos ver el delicado equilibrio de la naturaleza, no solamente se trata de poner más árboles o hacer un estanque para que los animales beban, se debe contemplar el impacto que tendrá en cada especié, incluso el más pequeño roedor.
Jeremy Clarkson, uno de los hombres que más se oponen al calentamiento global, nos da una de las más valiosas lecciones para conservar el medio ambiente.
Destrabar leyes que impidan el mejoramiento de los ecosistemas, colocar el dinero donde hace falta y verificar el verdadero impacto en las especies.
La genialidad de Clarkson en dos capítulos
El segundo capítulo con más contenido en capas es el séptimo, “fluffing”.
Clarkson encomienda a uno de sus ayudantes Kaleb, ir a Londres a vender unas plantas de wasabi que cosechó en el lecho de un río.

Aquí debemos hacer una pausa para hablar de Kaleb, un joven de 21 años que sabe todo lo necesario para llevar la Granja de Clarkson, tiempos, técnicas, precios, conocimiento de agricultura, todo.
Un joven que tiene por sueño hacerse el mayor número posible de cortes de cabello antes de quedar calvo y que nunca ha salido de su pueblo natal.
Durante su aventura en la capital, Kaleb va descubriendo una serie de impedimentos que muestran una brecha entre la gente del campo y la ciudad.
Para empezar el cilindraje de su camioneta tiene restricciones, debe pagar un impuesto especial por usarla y no puede estacionarla en cualquier lado.
Además de pagar 10 libras por un lugar de estacionamiento, el mismo precio que un restaurante ofrecía por una de sus plantas de Wasabi.
Esa es la otra capa de este capítulo, la desventaja en la que negocian en todas las partes del mundo los campesinos.
Mientras tanto Clarkson debe realizar un informe al gobierno inglés con toda exactitud sobre cuántos metros tiene de cultivo y con qué producto.
De no hacerlo correctamente corre el riesgo de ser multado, y ¿cómo podría el gobierno saber que no reportó correctamente? Porque sus cultivos son vigilados con satélites.
¿Cómo es posible que un granjero esté más vigilado por el gobierno que las grandes corporaciones y paraísos fiscales de Londres?
No quiero seguir haciendo spoilers, la Granja de Clarkson es una prueba exitosa de que para producir una serie emocionante no hacen falta efectos especiales, ni peleas con superhéroes, hacen falta buenas historias.
Y tal vez sí, batallas de superhéroes, pero de superhéroes reales, como los granjeros que producen nuestra comida.
También te puede interesar: Netflix por fin anunció quien será Wesker en su serie de Resident Evil
Series
Adolescence, la miniserie de Netflix que ha sorprendido
Netflix ha vuelto a captar la atención global con su nueva miniserie británica “Adolescence”, una impactante historia de cuatro episodios

Netflix ha vuelto a captar la atención global con su nueva miniserie británica “Adolescence”, una impactante historia de cuatro episodios que aborda la complejidad de la juventud y la tragedia de un asesinato.
Desde su estreno el jueves pasado, la serie ha acumulado 24,3 millones de visualizaciones en apenas cuatro días, posicionándose en los primeros lugares del ranking de la plataforma.
El público ha alabado las actuaciones
La historia sigue a Jamie Miller, un adolescente de 13 años interpretado por Owen Cooper, quien hace su debut actoral con este desafiante papel.
Jamie es arrestado como principal sospechoso del asesinato de uno de sus compañeros de clase. Sus padres, interpretados por Stephen Graham (quien también funge como productor ejecutivo) y Christine Tremarco, enfrentan el devastador impacto de la tragedia.
La producción cuenta con el talento de Jack Thorne, conocido por su trabajo en “Harry Potter and the Cursed Child”. Su influencia teatral se refleja en la narrativa, donde la tensión se construye a través de diálogos profundos y actuaciones viscerales.
A diferencia de otras producciones de suspenso que dependen de giros dramáticos, “Adolescence” apuesta por una tensión sostenida. Uno de los episodios más memorables es una intensa conversación entre Jamie y un psicólogo infantil, en un intento por comprender los motivos del crimen.
La serie también recuerda al fenómeno de “Baby Reindeer”, otra producción británica que conquistó a la audiencia el año pasado con su retrato crudo de experiencias traumáticas. Sin embargo, “Adolescence” adopta un enfoque distinto, invitando a los espectadores a ser testigos de las consecuencias devastadoras de un hecho violento.
No es sorprendente que la serie se haya convertido en tema de conversación global. Su capacidad para incomodar y emocionar la posiciona como una de las propuestas más relevantes del año.
También lee:
Doblaje de Shrek 5 podría cambiar las voces originales
Brote de sarampión en Texas exhibe sistema de salud débil